Si te sientes bien con tu aspecto físico, con tu salud, con lo que comes, sin importar lo que diga una báscula, un manual, una tabla de calorías, una sociedad plagada del “físico ideal”, entonces lo has entendido todo.
Si te sientes bien con tu aspecto físico, con tu salud, con lo que comes, sin importar lo que diga una báscula, un manual, una tabla de calorías, una sociedad plagada del “físico ideal”, entonces lo has entendido todo.