Por:
Verónica Ramírez Quiroz
Verónica Ramírez Quiroz
Fotos: Carlos Martínez Iglesias
“Abran rueda en el salón, abran
rueda en el salón que ahí viene la rompe catre con su cadera endiablá. Ella
tiene ritmo y sabor y con ese movimiento me levanta la moral”.
Estas frases de Juan Piña y su particular ritmo no podían salir de mi cabeza
una semana antes de que comenzara la fiesta más grande de la ciudad: el
carnaval. Y no era para menos, pues esta fue una de las canciones que acompañó
mi recorrido en la inolvidable Vía 40.
rueda en el salón que ahí viene la rompe catre con su cadera endiablá. Ella
tiene ritmo y sabor y con ese movimiento me levanta la moral”.
Estas frases de Juan Piña y su particular ritmo no podían salir de mi cabeza
una semana antes de que comenzara la fiesta más grande de la ciudad: el
carnaval. Y no era para menos, pues esta fue una de las canciones que acompañó
mi recorrido en la inolvidable Vía 40.
¡5,
6, 7, 8, VA!
6, 7, 8, VA!
Desde
que era muy niña siempre estuve al tanto de todo lo que se relacionara con
bailes, música y fiesta, por eso cada vez que en el colegio creaban los grupos
de danza, mis ganas de pertenecer a ellos se reflejaban con levantar la mano
muy fuerte. Sin embargo, cuando ya llegaban los ensayos, la respuesta negativa
de mi madre terminaba con esa ilusión que año tras año me creaba.
que era muy niña siempre estuve al tanto de todo lo que se relacionara con
bailes, música y fiesta, por eso cada vez que en el colegio creaban los grupos
de danza, mis ganas de pertenecer a ellos se reflejaban con levantar la mano
muy fuerte. Sin embargo, cuando ya llegaban los ensayos, la respuesta negativa
de mi madre terminaba con esa ilusión que año tras año me creaba.
Con
el tiempo llegó la resignación, olvidé lo del baile y me engañé a mí misma
creyendo que lo mejor era dedicarme a otras cosas académicas y a obedecer. Sin
embargo cada vez que llegaba un carnaval y presenciaba las comparsas, mi mente
me hablaba diciéndome “algún día estarás allí”, y efectivamente ese “algún día”
llegó.
el tiempo llegó la resignación, olvidé lo del baile y me engañé a mí misma
creyendo que lo mejor era dedicarme a otras cosas académicas y a obedecer. Sin
embargo cada vez que llegaba un carnaval y presenciaba las comparsas, mi mente
me hablaba diciéndome “algún día estarás allí”, y efectivamente ese “algún día”
llegó.
Pasaron
26 años para poder cumplir ese gran sueño, y mientras llegaba me conformaba con
toda clase de rumba terapia que se me atravesara. Poco a poco me fui acercando
a esta “utopía”, cuando conocí a mi novio y éste me invitó en unos
pre-carnavales para que lo acompañara a la noche de comparsas a grabar
IDENTIDAD. Ese día fue increíble ver toda la puesta en escena y su coreografía,
tanto así que desde el año 2013 le dije que yo quería bailar ahí, sin él antes
aclararme que su directora era muy exigente.
26 años para poder cumplir ese gran sueño, y mientras llegaba me conformaba con
toda clase de rumba terapia que se me atravesara. Poco a poco me fui acercando
a esta “utopía”, cuando conocí a mi novio y éste me invitó en unos
pre-carnavales para que lo acompañara a la noche de comparsas a grabar
IDENTIDAD. Ese día fue increíble ver toda la puesta en escena y su coreografía,
tanto así que desde el año 2013 le dije que yo quería bailar ahí, sin él antes
aclararme que su directora era muy exigente.
Por
cosas de la vida, pasaron 4 años para que finalmente yo le dijera “llegó el
momento” y él que había esperado con ansías esa frase aceptó sin “pero” alguno.
La comparsa IDENTIDAD, dirigida por Natividad Meléndez se ha caracterizado por
ser una mezcla artística, donde el teatro y la danza se conectan para hacer un
espectáculo único, ese mismo espectáculo que ha creado su propia identidad con
negras y marimondas.
cosas de la vida, pasaron 4 años para que finalmente yo le dijera “llegó el
momento” y él que había esperado con ansías esa frase aceptó sin “pero” alguno.
La comparsa IDENTIDAD, dirigida por Natividad Meléndez se ha caracterizado por
ser una mezcla artística, donde el teatro y la danza se conectan para hacer un
espectáculo único, ese mismo espectáculo que ha creado su propia identidad con
negras y marimondas.
Mi
reto de estar en Identidad estaba basado –además de poder bailar en los
desfiles de carnaval- en ser una de esas negras, a las cuales se les exige toda
la fuerza, elegancia, coquetería y perfectos movimientos. Sabía que no iba a
ser nada fácil, pero precisamente de eso se trataba, de esforzarme y de ser
consciente que esta vez mi personaje sería el de una negra bailarina en el
escenario de la Vía Cuarenta.
reto de estar en Identidad estaba basado –además de poder bailar en los
desfiles de carnaval- en ser una de esas negras, a las cuales se les exige toda
la fuerza, elegancia, coquetería y perfectos movimientos. Sabía que no iba a
ser nada fácil, pero precisamente de eso se trataba, de esforzarme y de ser
consciente que esta vez mi personaje sería el de una negra bailarina en el
escenario de la Vía Cuarenta.
Llegaron
los ensayos y prácticamente tuve que desaprender y aprender a bailar, ya que
estar en una comparsa exige mucho más que el baile de la cotidianidad. Las
jornadas eran intensas y como todo comienzo llegué a sentir que esto no era lo
mío, pero algo dentro de mí me animaba a hacerlo cada vez mejor y a apropiarme
de los movimientos.
los ensayos y prácticamente tuve que desaprender y aprender a bailar, ya que
estar en una comparsa exige mucho más que el baile de la cotidianidad. Las
jornadas eran intensas y como todo comienzo llegué a sentir que esto no era lo
mío, pero algo dentro de mí me animaba a hacerlo cada vez mejor y a apropiarme
de los movimientos.
Luego
de toda esta fase, llegaron los protocolos de vestuario, maquillaje, accesorios
y demás que me generaron tensiones, tanto así que estuve a punto de no poder
salir de negra, pues no había vestido para mí. Pero como definitivamente este
fue el carnaval destinado para bailarme la “tumba-catre” y la “tumba-cuchara”,
solucioné ese tema, pasando luego al de las pestañas postizas, que también fue
algo novedoso y un poco angustiante. Sin embargo, como en todo hay una primera
vez, esta mía yo me la gocé.
de toda esta fase, llegaron los protocolos de vestuario, maquillaje, accesorios
y demás que me generaron tensiones, tanto así que estuve a punto de no poder
salir de negra, pues no había vestido para mí. Pero como definitivamente este
fue el carnaval destinado para bailarme la “tumba-catre” y la “tumba-cuchara”,
solucioné ese tema, pasando luego al de las pestañas postizas, que también fue
algo novedoso y un poco angustiante. Sin embargo, como en todo hay una primera
vez, esta mía yo me la gocé.
Llegaron
los días del carnaval 2018, y con este la esperada presentación de Identidad,
en la que con muchos nervios y pánico escénico salí a un escenario desconocido,
donde lo único que tenía en mi corazón era alegría y una gran energía para
regalarle todo lo mejor de mí a Identidad y a Barranquilla.
los días del carnaval 2018, y con este la esperada presentación de Identidad,
en la que con muchos nervios y pánico escénico salí a un escenario desconocido,
donde lo único que tenía en mi corazón era alegría y una gran energía para
regalarle todo lo mejor de mí a Identidad y a Barranquilla.
Puedo
describir este carnaval como el mejor de mi vida, como una experiencia
sensacional en la que realmente entendí que el amor por el arte te ayuda a
vencer cualquier miedo u obstáculo que se te presente, que las ganas por hacer
algo bien, te llevarán a hacerlo excelente.
describir este carnaval como el mejor de mi vida, como una experiencia
sensacional en la que realmente entendí que el amor por el arte te ayuda a
vencer cualquier miedo u obstáculo que se te presente, que las ganas por hacer
algo bien, te llevarán a hacerlo excelente.
Ahora
espero con ansias seguir aprendiendo del campo de la danza, seguir aprendiendo
a mover las caderas con ritmo y sabor para vivir la vida con una gran sonrisa y
en un eterno carnaval.
espero con ansias seguir aprendiendo del campo de la danza, seguir aprendiendo
a mover las caderas con ritmo y sabor para vivir la vida con una gran sonrisa y
en un eterno carnaval.
¡Muchas
gracias IDENTIDAD!
gracias IDENTIDAD!
