Por:
Eduardo Lora Cueto (@baulpolisemico)
Eduardo Lora Cueto (@baulpolisemico)
¿Alguna vez se han
preguntado por qué el apellido paterno va antes que el materno?, o ¿Por qué la
historia mundial está llena más de héroes que de heroínas?… En la ciudad de Rosario-Argentina,
existe una organización que no sólo se preocupa por los anteriores interrogantes,
sino que además, utiliza el teatro para dar respuesta.
preguntado por qué el apellido paterno va antes que el materno?, o ¿Por qué la
historia mundial está llena más de héroes que de heroínas?… En la ciudad de Rosario-Argentina,
existe una organización que no sólo se preocupa por los anteriores interrogantes,
sino que además, utiliza el teatro para dar respuesta.
Las mujeres que quieren
hacer parte entran a un laboratorio teatral llamado “Las Magdalenas”, en donde
se trabajan todas las opresiones que las participantes han vivido a través de “El
teatro de las Oprimidas”, una metodología que planteó el dramaturgo Brasileño Augusto
Boal con el nombre “Teatro del oprimido” pero que la Directora Bárbara Santos
repensó para que las mujeres puedan plantear las opresiones que han sentido.
Esta estrategia está basada en una perspectiva de género-feminista, en donde
cada una va comentando situaciones que ha vivido en lo personal y que después
se redefinen grupalmente, se elige un tema y sobre ese tema se estructura una
obra de “Teatro-Foro”, en donde no hay espectadores sino “especta-actores y
especta-actrices” que intervienen del espectáculo y generan cambios a la pieza.
hacer parte entran a un laboratorio teatral llamado “Las Magdalenas”, en donde
se trabajan todas las opresiones que las participantes han vivido a través de “El
teatro de las Oprimidas”, una metodología que planteó el dramaturgo Brasileño Augusto
Boal con el nombre “Teatro del oprimido” pero que la Directora Bárbara Santos
repensó para que las mujeres puedan plantear las opresiones que han sentido.
Esta estrategia está basada en una perspectiva de género-feminista, en donde
cada una va comentando situaciones que ha vivido en lo personal y que después
se redefinen grupalmente, se elige un tema y sobre ese tema se estructura una
obra de “Teatro-Foro”, en donde no hay espectadores sino “especta-actores y
especta-actrices” que intervienen del espectáculo y generan cambios a la pieza.
| Maria Eugenia Sarrias, Activista |
Una de las participantes de
este laboratorio teatral es Maria Eugenia Sarrias, integrante además de “Las
Safinas”, una organización de lesbianas-bisexuales-feministas que trabajan en
pro de los derechos sexuales y derechos reproductivos. “No queremos las
desigualdades de género, tratamos de tener como estrategia el arte”, comenta
Maria Eugenia mientras recuerda todos los montajes en los que ha estado, uno de
ellos es “Pero no se ve, yo no sé por qué”, que muestra situaciones de Lesbofobia
(discriminación y asco a las lesbianas), otro es “La Palmadita”, que abarca
reflexiones del por qué el apellido materno no es el primero; o el que van a
presentar próximamente en el Museo Casa de Hernández llamado “Sancho Panza”,
una obra de Teatro Periodístico en donde se seleccionaron noticias e historias
propias relacionadas con la violencia de género, feminicidios, acoso callejero
y restricciones en la sexualidad.
este laboratorio teatral es Maria Eugenia Sarrias, integrante además de “Las
Safinas”, una organización de lesbianas-bisexuales-feministas que trabajan en
pro de los derechos sexuales y derechos reproductivos. “No queremos las
desigualdades de género, tratamos de tener como estrategia el arte”, comenta
Maria Eugenia mientras recuerda todos los montajes en los que ha estado, uno de
ellos es “Pero no se ve, yo no sé por qué”, que muestra situaciones de Lesbofobia
(discriminación y asco a las lesbianas), otro es “La Palmadita”, que abarca
reflexiones del por qué el apellido materno no es el primero; o el que van a
presentar próximamente en el Museo Casa de Hernández llamado “Sancho Panza”,
una obra de Teatro Periodístico en donde se seleccionaron noticias e historias
propias relacionadas con la violencia de género, feminicidios, acoso callejero
y restricciones en la sexualidad.
“Lo que hacemos es dar
espacio al sentimiento e intentar acompañar en ese proceso de sentipensar lo
que nos pasa y convertir las cosas que tenemos en común las mujeres, esas cosas
que nos oprimen a todas, a cada una con su particularidad y singularidad”,
agrega Maria Eugenia quien además hace parte de la Campaña por una Convención
Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos.
espacio al sentimiento e intentar acompañar en ese proceso de sentipensar lo
que nos pasa y convertir las cosas que tenemos en común las mujeres, esas cosas
que nos oprimen a todas, a cada una con su particularidad y singularidad”,
agrega Maria Eugenia quien además hace parte de la Campaña por una Convención
Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos.
El Teatro de las Oprimidas,
además de mantener el arte vivo, genera procesos de catarsis y de transformación
en las heridas que han perpetuado en el alma y nos hace un llamado a eliminar
estereotipos de género creando montajes polisémicos en donde el público
interpreta y da respuesta a lo planteado.
además de mantener el arte vivo, genera procesos de catarsis y de transformación
en las heridas que han perpetuado en el alma y nos hace un llamado a eliminar
estereotipos de género creando montajes polisémicos en donde el público
interpreta y da respuesta a lo planteado.
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