Por: Eduardo Lora Cueto
“El flamenco es un arte lleno de expresividad, bailándolo uno puede sacar
cosas buenas y malas que tenga en su interior. A mí en lo personal me ha
ayudado mucho”, Carmen Tort.
cosas buenas y malas que tenga en su interior. A mí en lo personal me ha
ayudado mucho”, Carmen Tort.
Carmen María Tort Oviedo es bailaora
profesional de flamenco que actualmente reside en Barranquilla, ha participado
en grandes festivales de España, Italia, México y Colombia. Sus orígenes tienen
una amalgama de culturas, pues su padre es mexicano y su madre es malagüeña (de
Málaga). Carmen nació en Ciudad de México, pero se fue a España
para dejar a un lado los ritmos modernos que tanto le gustaron hasta entonces y
es cuando se deja enamorar de la percusión que producen los pies en la música Española.
profesional de flamenco que actualmente reside en Barranquilla, ha participado
en grandes festivales de España, Italia, México y Colombia. Sus orígenes tienen
una amalgama de culturas, pues su padre es mexicano y su madre es malagüeña (de
Málaga). Carmen nació en Ciudad de México, pero se fue a España
para dejar a un lado los ritmos modernos que tanto le gustaron hasta entonces y
es cuando se deja enamorar de la percusión que producen los pies en la música Española.
“Me
gustan los dos países por igual. Mis raíces son por ambos lados y pues así como
me gusta la comida mexicana aprecio mucho la cultura española. Por el tema del
flamenco me identifico más por Andalucía (Sur de España) y todo ese origen
Árabe/Hindú”, expresa Tort, quien cuenta que México es un país de mucho
flamenco porque en la Guerra Civil, los españoles huyeron a México, entre esos,
la familia de su madre. “De hecho, en
México había muchos tablaos que ahora ya han desaparecido”, agrega Tort
quien a sus 33 años de edad, es también profesional del Diseño gráfico con
énfasis en publicidad y marketing, y aunque disfruta ejercerlo, no le apasiona
tanto como el flamenco.
gustan los dos países por igual. Mis raíces son por ambos lados y pues así como
me gusta la comida mexicana aprecio mucho la cultura española. Por el tema del
flamenco me identifico más por Andalucía (Sur de España) y todo ese origen
Árabe/Hindú”, expresa Tort, quien cuenta que México es un país de mucho
flamenco porque en la Guerra Civil, los españoles huyeron a México, entre esos,
la familia de su madre. “De hecho, en
México había muchos tablaos que ahora ya han desaparecido”, agrega Tort
quien a sus 33 años de edad, es también profesional del Diseño gráfico con
énfasis en publicidad y marketing, y aunque disfruta ejercerlo, no le apasiona
tanto como el flamenco.
Su formación académica y artística estuvo
centrada entre Sevilla y Madrid, y aunque jamás pensó vivir en un país como
Colombia, el amor la trae directo a La Arenosa, ya que su novio barranquillero después
de vivir 20 años en Andalucía, decide regresar a su ciudad natal en búsqueda de
nuevas oportunidades; y las encontró. Fue
así como ella vio reflejada la necesidad de crear un espacio especializado y
enfocado al flamenco, Patrimonio inmaterial de la humanidad, arte declarado así
por la UNESCO desde el año 2010. Este mágico lugar lo llamó Estudio Flamenco
Barranquilla, ubicado en la Cra 45b no. 88-23.
centrada entre Sevilla y Madrid, y aunque jamás pensó vivir en un país como
Colombia, el amor la trae directo a La Arenosa, ya que su novio barranquillero después
de vivir 20 años en Andalucía, decide regresar a su ciudad natal en búsqueda de
nuevas oportunidades; y las encontró. Fue
así como ella vio reflejada la necesidad de crear un espacio especializado y
enfocado al flamenco, Patrimonio inmaterial de la humanidad, arte declarado así
por la UNESCO desde el año 2010. Este mágico lugar lo llamó Estudio Flamenco
Barranquilla, ubicado en la Cra 45b no. 88-23.
“Barranquilla
es una ciudad llena de ritmo”, asegura Tort, por eso en la capital del
Atlántico le nace la inquietud de enriquecer la cultura internacional, para dar
a conocer nuevos ritmos y movimientos. “Estudio
Flamenco es un lugar de formación, recreación y expresión. Nace de esa necesidad de querer expresar lo
que traigo en el fondo y que quiero sacar de alguna manera. Fue difícil llegar
a un país y ciudad nueva, fue difícil llegar sin el flamenco porque en Colombia
este arte es muy virgen”, complementa. Pero el saber que está enseñando lo
que más le gusta y sentirse independiente, es su parte favorita de este
emprendimiento, porque como bien ella lo afirma: “Es mejor trabajar para uno mismo que para los demás”.
es una ciudad llena de ritmo”, asegura Tort, por eso en la capital del
Atlántico le nace la inquietud de enriquecer la cultura internacional, para dar
a conocer nuevos ritmos y movimientos. “Estudio
Flamenco es un lugar de formación, recreación y expresión. Nace de esa necesidad de querer expresar lo
que traigo en el fondo y que quiero sacar de alguna manera. Fue difícil llegar
a un país y ciudad nueva, fue difícil llegar sin el flamenco porque en Colombia
este arte es muy virgen”, complementa. Pero el saber que está enseñando lo
que más le gusta y sentirse independiente, es su parte favorita de este
emprendimiento, porque como bien ella lo afirma: “Es mejor trabajar para uno mismo que para los demás”.
Lleva casi 3 años fuera de Europa y
como todo, ha sido un proceso de adaptación personal al ambiente, la gente y al
tipo de cultura. Tiene varias definiciones para Barranquilla, la principal es
en metáfora de la ranchera de Miguel Aceves, porque así como a la Malagüeña de
la canción, considera a Curramba La Bella: una ciudad Salerosa. “Para mí esta ciudad es alegre, pero caótica,
bulliciosa, aunque colorida, jugosa, caliente, sofocante y por supuesto,
arenosa. Me gusta la gente, me encantan los jugos de aquí, que la playa esté
cerca y que la gente sea tan arraigada a su cultura”, Sin embargo, esto
último le parece un arma de doble filo, porque provoca que muchas personas no
abran las puertas a la cultura internacional y que cree imaginarios erróneos del
arte. Carmen lleva en su alma la cultura española, tanto que tiene una perra
llamada Triana, en honor al barrio que queda junto al río Guadalquivir, en
Sevilla. Consentir a su mascota es lo único que queda de ese sueño de ser veterinaria,
sueño del que desiste porque la muerte de un animal le produce siempre una gran
tristeza.
como todo, ha sido un proceso de adaptación personal al ambiente, la gente y al
tipo de cultura. Tiene varias definiciones para Barranquilla, la principal es
en metáfora de la ranchera de Miguel Aceves, porque así como a la Malagüeña de
la canción, considera a Curramba La Bella: una ciudad Salerosa. “Para mí esta ciudad es alegre, pero caótica,
bulliciosa, aunque colorida, jugosa, caliente, sofocante y por supuesto,
arenosa. Me gusta la gente, me encantan los jugos de aquí, que la playa esté
cerca y que la gente sea tan arraigada a su cultura”, Sin embargo, esto
último le parece un arma de doble filo, porque provoca que muchas personas no
abran las puertas a la cultura internacional y que cree imaginarios erróneos del
arte. Carmen lleva en su alma la cultura española, tanto que tiene una perra
llamada Triana, en honor al barrio que queda junto al río Guadalquivir, en
Sevilla. Consentir a su mascota es lo único que queda de ese sueño de ser veterinaria,
sueño del que desiste porque la muerte de un animal le produce siempre una gran
tristeza.
“La gente que ha llegado a Estudio Flamenco ha reaccionado muy bien. Debo
confesar que ha sido difícil porque la sociedad barranquillera tiene arraigada
sus costumbres. Es una ciudad tradicionalista en su gastronomía, cultura,
música y bailes”, comenta y analiza que los lugares donde ofrecen clases de
zumba, champeta y reguetón están siempre llenos, y aunque no le ha ido mal en
esta labor, aún hace falta que en Barranquilla se den cuenta que hay un
rinconcito de la cultura española. Sus redes sociales (@estudioflamencobaq) no
solo invitan a sus clases, sino que también son para ofrecer tips a quienes se están introduciendo al
mundo de la danza, pues su gran misión es ayudar a otras personas a conocer aún
más de este género.
Carmen varía sus enseñanzas con la
técnica de abanicos, castañuelas y mantón, también dicta clases de sevillanas,
el baile popular de Sevilla y Huelva (Andalucía, España), y por supuesto, de bulería,
al que considera uno de los ritmos más complicados porque se basa en la
improvisación; es el ritmo que suelen bailar en fiestas de bodas, un tablao
español o en una simple juerga (fiesta) con los amigos. Pero dice que uno de
los más apetecidos es el Flamenco Fitness, una especie de Rumba/Zumba diseñada
especialmente para la gente que quiere bailar pero que no pretende gastar
tiempo en la técnica, sino simplemente en quemar calorías.
técnica de abanicos, castañuelas y mantón, también dicta clases de sevillanas,
el baile popular de Sevilla y Huelva (Andalucía, España), y por supuesto, de bulería,
al que considera uno de los ritmos más complicados porque se basa en la
improvisación; es el ritmo que suelen bailar en fiestas de bodas, un tablao
español o en una simple juerga (fiesta) con los amigos. Pero dice que uno de
los más apetecidos es el Flamenco Fitness, una especie de Rumba/Zumba diseñada
especialmente para la gente que quiere bailar pero que no pretende gastar
tiempo en la técnica, sino simplemente en quemar calorías.
En Estudio Flamenco hay otros ritmos
que también Carmen enseña constantemente, uno de ellos es el Tap o Claqué, un
baile que crea la comunidad afro en Estados Unidos, en 1830, comunidad a la que
se le prohibía hacer música y bailar, entonces, usaban zapatos con placas pequeñas
de metal para hacer percusión. Y luego del Tap, Tort pasa perfectamente al
jazz, o a iniciación de ballet, y así, va viajando de país a país, de cultura a
cultura a través de su cuerpo que siempre –en clase, ensayo o presentación-
refleja esa pasión que pone a vibrar a quien sorprendido de lo que hace, le
regala el más fuerte aplauso.
que también Carmen enseña constantemente, uno de ellos es el Tap o Claqué, un
baile que crea la comunidad afro en Estados Unidos, en 1830, comunidad a la que
se le prohibía hacer música y bailar, entonces, usaban zapatos con placas pequeñas
de metal para hacer percusión. Y luego del Tap, Tort pasa perfectamente al
jazz, o a iniciación de ballet, y así, va viajando de país a país, de cultura a
cultura a través de su cuerpo que siempre –en clase, ensayo o presentación-
refleja esa pasión que pone a vibrar a quien sorprendido de lo que hace, le
regala el más fuerte aplauso.
“Me
interesa trabajar con músicos locales, quiero formarlos porque hay mucha gente
que le interesa el baile pero músicos que toquen flamenco, pocos”, expresa.
Y tal parece que en esta ciudad han tenido el imaginario erróneo que el tocar flamenco
es para hombres y el bailarlo, para mujeres. Porque aunque en Estudio Flamenco,
no hay límite ni de edad, ni de género, Carmen asegura que los hombres poco se
atreven a taconear y mover sus palmas al son de las castañuelas y el cajón
flamenco. Seguramente los barranquilleros no han escuchado de Joaquín Cortés,
uno de los más grandes bailaores de flamenco a nivel mundial quien mueve sus
caderas y con sus manos agarra una manzana que imaginariamente come y guarda
sin perder su virilidad.
interesa trabajar con músicos locales, quiero formarlos porque hay mucha gente
que le interesa el baile pero músicos que toquen flamenco, pocos”, expresa.
Y tal parece que en esta ciudad han tenido el imaginario erróneo que el tocar flamenco
es para hombres y el bailarlo, para mujeres. Porque aunque en Estudio Flamenco,
no hay límite ni de edad, ni de género, Carmen asegura que los hombres poco se
atreven a taconear y mover sus palmas al son de las castañuelas y el cajón
flamenco. Seguramente los barranquilleros no han escuchado de Joaquín Cortés,
uno de los más grandes bailaores de flamenco a nivel mundial quien mueve sus
caderas y con sus manos agarra una manzana que imaginariamente come y guarda
sin perder su virilidad.
Aunque ha vivido en dos ciudades muy
cercanas al río (Sevilla y Barranquilla), considera que el Guadalquivir y el
Magdalena no se parecen. “El Magdalena
está alejado y no está involucrado a la gente, mientras que el Guadalquivir lo
ves diario, tienes que pasar por ese puente para todo”, comenta Tort, quien
ha estado en el Gran Malecón del Río presentándose en el Festival del Río de
los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018, el Festival Estefanía Caicedo y
en funciones especiales como la del pasado sábado 27 de abril. Y aunque ha mostrado
su arte en muchos espacios cerrados como la Casa Cultural El Bordillo, el Bar
Moy’s y el Restaurante Sabina, la sensación del público al aire libre y la
cercanía al río, no la cambia por nada. “Cuando
bailo al al aire libre siento a la gente cerca aunque esté más lejos. Los
aplausos y los gritos de ‘Ole’ son expresiones sinceras, porque en un teatro o
espacio cerrado, la gente es más recatada. Aunque siempre preferiré un tablao
de 20 personas a un teatro de 1.000 personas, prefiero siempre la cercanía”.
cercanas al río (Sevilla y Barranquilla), considera que el Guadalquivir y el
Magdalena no se parecen. “El Magdalena
está alejado y no está involucrado a la gente, mientras que el Guadalquivir lo
ves diario, tienes que pasar por ese puente para todo”, comenta Tort, quien
ha estado en el Gran Malecón del Río presentándose en el Festival del Río de
los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018, el Festival Estefanía Caicedo y
en funciones especiales como la del pasado sábado 27 de abril. Y aunque ha mostrado
su arte en muchos espacios cerrados como la Casa Cultural El Bordillo, el Bar
Moy’s y el Restaurante Sabina, la sensación del público al aire libre y la
cercanía al río, no la cambia por nada. “Cuando
bailo al al aire libre siento a la gente cerca aunque esté más lejos. Los
aplausos y los gritos de ‘Ole’ son expresiones sinceras, porque en un teatro o
espacio cerrado, la gente es más recatada. Aunque siempre preferiré un tablao
de 20 personas a un teatro de 1.000 personas, prefiero siempre la cercanía”.
Y esa cercanía se siente al entrar a
este acogedor tablao formativo llamado Estudio Flamenco, espacio que sigue
vigente aportándole a esta ciudad otro ritmo, otro compás, otros pasos, otra
manera de ver la vida y la danza que tanto está impregnada en las venas de
quienes nacen o viven en la ciudad de la Puerta de Oro. Mientras todo un pueblo
llega a reconocer que en Barranquilla se baila “así y asá”, Carmen Tort sigue
al compás de sus palmitas transmitiendo a diario ese taconeo percutido que
tanto la apasiona.
este acogedor tablao formativo llamado Estudio Flamenco, espacio que sigue
vigente aportándole a esta ciudad otro ritmo, otro compás, otros pasos, otra
manera de ver la vida y la danza que tanto está impregnada en las venas de
quienes nacen o viven en la ciudad de la Puerta de Oro. Mientras todo un pueblo
llega a reconocer que en Barranquilla se baila “así y asá”, Carmen Tort sigue
al compás de sus palmitas transmitiendo a diario ese taconeo percutido que
tanto la apasiona.
Datos
de contacto:
de contacto:
@carmen.tort.flamenco
@estudioflamencobaq
+57 350 265 3481