“¿Quién nunca se
enfada y es siempre tan buena?,
enfada y es siempre tan buena?,
La madre dos veces,
La plácida abuela”,
J.M Alfaro Cooper
J.M Alfaro Cooper
Desde niño tuve la tonta idea que la abuela
era inmortal, pues un ser tan lleno de luz no debía pertenecer a este mundo.
Gracias al destino dejé de pensar como niño y las circunstancias me obligaron a
sacarme esa idea errónea de la cabeza, dándome cuenta que la abuela sí era de
carne y hueso.
era inmortal, pues un ser tan lleno de luz no debía pertenecer a este mundo.
Gracias al destino dejé de pensar como niño y las circunstancias me obligaron a
sacarme esa idea errónea de la cabeza, dándome cuenta que la abuela sí era de
carne y hueso.
Con sus sabios consejos solía solucionar los
problemas de cada uno de los integrantes de la familia, y sufría a la par de
quien mojaba su hombro, luego de un regaño y de alguna ocurrencia coloquial.
Autora de la película imaginaria: “Acuéstate conmigo y serás madre”, usada para
bromear un poco con quien salía animadamente al cine y dueña de las más
exquisitas recetas que todo familiar o visitante degustó, pues sus manos
siempre fueron multiplicadoras de alimentos. La abuela bailaba canciones
folclóricas y se imaginaba en la plaza de algún pueblo perdido.
problemas de cada uno de los integrantes de la familia, y sufría a la par de
quien mojaba su hombro, luego de un regaño y de alguna ocurrencia coloquial.
Autora de la película imaginaria: “Acuéstate conmigo y serás madre”, usada para
bromear un poco con quien salía animadamente al cine y dueña de las más
exquisitas recetas que todo familiar o visitante degustó, pues sus manos
siempre fueron multiplicadoras de alimentos. La abuela bailaba canciones
folclóricas y se imaginaba en la plaza de algún pueblo perdido.
Recuerdo con rabia cómo me pegó con una
chancleta de cuero cuando el primo casi se ahoga por jugar con una sábana, aún
me pregunto por qué me golpeó sino tuve la culpa, pero le agradezco porque
desde entonces con más placer duermo con la sábana de pies a cabeza. También
recuerdo sus regaños cuando nos reíamos en la mesa y afirmaba que eso era una
falta de educación y cuando una iguana la golpeó sin cesar en su espalda, y eso
que veníamos de un cumpleaños en donde bromeábamos con iguanas de caucho.
chancleta de cuero cuando el primo casi se ahoga por jugar con una sábana, aún
me pregunto por qué me golpeó sino tuve la culpa, pero le agradezco porque
desde entonces con más placer duermo con la sábana de pies a cabeza. También
recuerdo sus regaños cuando nos reíamos en la mesa y afirmaba que eso era una
falta de educación y cuando una iguana la golpeó sin cesar en su espalda, y eso
que veníamos de un cumpleaños en donde bromeábamos con iguanas de caucho.
La abuela odiaba las redes sociales, y no
permitía que publicaran ni fotos ni videos de ella, pero a las eminencias hay
que darlas a conocer para que no se borren nunca de las mentes y las
generaciones que vengan conozcan un ejemplo de mujer, la misma que pudo sacar
adelante a sus 3 hijos y a sus 9 sobrinos, y que contribuyó en la educación de
sus 11 nietos y 10 bisnietos a quienes entregó todo su amor y regaló la mejor de
las sonrisas.
permitía que publicaran ni fotos ni videos de ella, pero a las eminencias hay
que darlas a conocer para que no se borren nunca de las mentes y las
generaciones que vengan conozcan un ejemplo de mujer, la misma que pudo sacar
adelante a sus 3 hijos y a sus 9 sobrinos, y que contribuyó en la educación de
sus 11 nietos y 10 bisnietos a quienes entregó todo su amor y regaló la mejor de
las sonrisas.
La abuela hoy no hace parte de este mundo
terrenal, lo abandonó para refugiarse en un lugar mejor desde donde puede ver a
cada una de las personas por las que velaba en vida, y seguro ha de estar
contenta, porque a cada rato insistía en que su mayor deseo era morirse dos
veces para comprobar quién la lloraba más y para ver su entierro repleto de
gente y de flores, y así fue.
terrenal, lo abandonó para refugiarse en un lugar mejor desde donde puede ver a
cada una de las personas por las que velaba en vida, y seguro ha de estar
contenta, porque a cada rato insistía en que su mayor deseo era morirse dos
veces para comprobar quién la lloraba más y para ver su entierro repleto de
gente y de flores, y así fue.
La abuela era poema, era amor, era una vela, era
una canción en medio de la lluvia, era, ¿qué era?, qué no era… Es, es y sigue
siendo quien nos hace vibrar al recordarla, quien nos motiva a perseverar,
quien nos regala un poco de su luz y le alcanza y le sobra, quien nos abraza
solo con mirarnos, quien busca la mejor manera de hacernos feliz, quien no se
ha ido todavía ni se va a ir nunca, porque un enigma como ella, no se borra ni
con cenizas.
una canción en medio de la lluvia, era, ¿qué era?, qué no era… Es, es y sigue
siendo quien nos hace vibrar al recordarla, quien nos motiva a perseverar,
quien nos regala un poco de su luz y le alcanza y le sobra, quien nos abraza
solo con mirarnos, quien busca la mejor manera de hacernos feliz, quien no se
ha ido todavía ni se va a ir nunca, porque un enigma como ella, no se borra ni
con cenizas.
Y aunque no haya visto más de uno de mis
triunfos, ella sabe con certeza que fueron para ella. La abuela nos está
esperando, pero ella sabe que debe aguardar bastante. Siempre lo supo.
triunfos, ella sabe con certeza que fueron para ella. La abuela nos está
esperando, pero ella sabe que debe aguardar bastante. Siempre lo supo.
