“Tu cielo tiene un encanto,

Mientras tanto el público, no se quedaba atrás. Desde muy temprano llegaban a la carrera 44 y no precisamente para coger el bus que los llevara rumbo a casa, si no para encontrar la mejor ubicación que les permitiera gozar desde muy cerca, el rumbo que iba a llevar el espectáculo más esperado por todos en la época de pre carnaval.
Cuando se acercaban las 7 de la noche, ya el público comenzaba a inquietarse, y mientras varias caras largas se asomaban, con la esperanza de ver el carro de bomberos que abre los desfiles de carnaval, en otros, esto no era motivo para opacar el espíritu carnavalero que estaban viviendo.
“Locura de colores, las calles de Curramba, tambores de parranda, ahí viene la Guacherna”….y efectivamente venía la guacherna, esa misma que en el año de 1976 volvió a recuperarse gracias a Esthercita Forero, a quien se le hizo un homenaje por medio de faroles que acompañaron a la mayoría de comparsas.
Comenzó el desfile, y hacía presencia en la apertura de este, lo tradicional, el carro de bomberos. Pero luego, se escuchó: “Barranquilla, procera e inmortal, ceñida de agua y madurada al sol. Savia joven del árbol nacional”, y acompañando estos versos, un gran pendón, que hacía alusión a los 200 años de la ciudad, le daba inicio oficial a lo que sería el desfile de la guacherna. La protagonista del desfile, Daniela Cepeda Tarud, desbordaba alegría y euforia, bailando al ritmo de tambores y grupo de millo, con su disfraz denominado “Danza a la vida”, que hacía alusión a la muerte que aparece en la danza del garabato. Estos contrastes entre vida y muerte generaron en Daniela un derroche de emociones, que lograron contagiar a todo el público presente.
El público tampoco se quedó atrás en cuestiones de disfraces, negritas pulloy, monocucos, marimondas y demás, también hicieron su propio festejo desde el lugar donde estaban ubicados, y a pesar de que ellos resaltaron una mejor organización en la guacherna, aún hace falta más compromiso y responsabilidad por parte de los actores de este recorrido, pues, aunque el número de comparsas de monocuco sin coordinación, disminuyó a solo 11, los protagonistas de este disfraz deben guardar su compostura y tratar de organizar una coreografía que aporte al carnaval de Barranquilla.
Y estrellas y luceritos que alegran mi
pensamiento”, Bananas
fueron testigo de la diversidad que contiene su carnaval, a través de la famosa
“carnavalada” al aire libre, que en sus 12 años, se ha convertido en una mezcla
de teatro, danza y música que divierte y entretiene a toda clase de público,
desde el público local, hasta el extranjero, que vienen a hacer parte de uno de
los mejores carnavales.
convertido en un gran espectáculo, en el cual se fusionan la comedia y el
drama, pues no hay dolor sin sonrisas, ni llanto sin carcajadas. Las obras son
realmente divertidas, que aunque no nos cuentan quizá la historia de nuestro
carnaval, sí revelan todas las situaciones que se pueden vivir en los 4 días de
festejo y alegría en nuestra ciudad.
fueron: “Los amores de Rosita”, de la Asociación Cultural Ay Macondo, “Parece
Blanca”, de la Facultad de Artes ASAB de
Bogotá, y “Amore Mimo”, del Circo Medellín, se caracterizaron por su
interacción con los asistentes, al momento de interpretar varias de sus
escenas. Gracias a esto, el público se sintió más involucrado en el arte,
respirando teatro en carnaval, lo cual, ha llegado a convertirse en algo
bastante particular y llamativo con el pasar de los años.
bailando en una esquina, o ver músicos tocando ritmos de carnaval en esa misma
esquina, es algo bastante casual y común durante los carnavales de
Barranquilla, es decir, es lo tradicional. Pero ver en una noche, un
espectáculo que no abre con el carro de bomberos, ni con los reyes de carnaval,
ni con los monocucos de la Alcaldía, ya es algo que nos alarma y nos inquieta.
sucede en la carnavalada, en la que abre con broche de oro, una escenografía y
varios personajes que vienen a representar historias con las que muchos nos
podemos identificar. Lo que sucede aquí es algo totalmente diferente a los
bailes de carnaval tradicionales, y sin
embargo esto no deja de ser parte de la tradición, ya que en nuestro carnaval
también existen actores y cada una de las danzas representan una situación que
se vivió hace muchos años, pero que lastimosamente no se le está dando el valor
que se merece.
también es actuación, o si no que lo diga el coqueteo o galanteo que lleva la
cumbia, o la lucha entre la vida y la muerte que se da en el garabato, o los
versos actuados en las danzas de relación, o la máscara que llevan quienes
desfilan, la misma que desprenden al llegar a casa. Sin embargo, estos se han
convertido en bailes tan monótonos, con personajes que no lo interpretan con el
verdadero sentido que estos representan.
espacio para las danzas como “Las
Farotas”, “Danza de Goleros y Diablos y Arlequines”, entre
otras, para rendir homenaje a los 200 años que cumple nuestra ciudad. Así mismo,
hicieron presencia los grupos musicales para que los asistentes bailaran y
disfrutaran de los clásicos costeños, que han hecho del carnaval, un festín de
reliquias musicales, puesto que, las canciones que bailaban mis abuelos, aún
las canto y las bailo en los 4 días, y si las vuelvo a escuchar en otro lado
del mundo o en otra vida, las seguiré cantando.
su público es bastante numeroso y representativo, ningún extranjero se va del
carnaval de Barranquilla, sin antes haber ido al barrio Bellavista a apreciar y
disfrutar de las muestras artísticas.
en el que existe una mezcla entre arte, cultura, diversidad y tradición, donde
todos somos uno solo, disfrutando de un mismo jolgorio, que trae inmerso
grandes aprendizajes de la vida cotidiana, representadas en un escenario a
través de los bailes, el teatro e instrumentos musicales.










